Blog de Desarrollo Personal

Reconciliandose con la Vida

Todos tenemos un amigo que nunca se da cuenta de lo que esta sucediendo enfrente de sus ojos. Ya sabes, ese amigo que es perfectamente capaz de resolver cualquier problema y sin embargo, parece ser incapaz de “leer el momento”.

Si tu no tienes un amigo así. Tu eres ese amigo despistado que no se da cuenta de lo que pasa enfrente de el.

En la serie The Big Bang Theory, hay un capítulo en el que Wolowitz viaja a la estación espacial; mientras tanto en California; Sheldon admite tener un poco de envidia al respecto diciendo lo siguiente.

Debo admitir que no puedo dejar de sentir un poco de envidia. El puede mirar por la ventana la majestuosidad del universo desenvolviéndose frente a sus ojos. Sus ojos carentes de comprensión y brillo.

Yo soy ese amigo despistado

Yo soy ese amigo despistado que en muchas ocasiones no se da cuenta de todo lo que esta sucediendo enfrente de el. El amigo que viaja al espacio y que observa la majestuosidad del universo desenvolviéndose frente a sus ojos y no tiene la capacidad de comprenderlo del todo.

Si te has sentido parte de este club no estás solo. Especialmente si eres hombre. La mayoría de nosotros somos parcialmente-ciegos, incapaces de comprender el subtexto emocional. Esto se debe a que nuestro rango emocional esta atrofiado.

Atrofiado es la palabra que quiero usar, por qué quiero que pienses en tus emociones como si fuesen músculos en tu cuerpo. Mientras menos los uses más se atrofian.

Para mejorar nuestras emociones, necesitamos practicarlas. Practicar empatía, agradecimiento, alegría, compasión. Todas esas emociones nos eluden y pasan de largo si no las practicamos. Las emociones están ahí; el problema es que no las puedes ver.

Esas emociones están ahí en ese tiempo y espacio; sin embargo, debido a que uno esta metido en una dimensión diferente es incapaz de percibirlas. En escazas ocasiones; dichas emociones son tan fuertes que rompen las paredes dimensionales e incluso personas con limitaciones-emocionales son capaces de verlas. De experimentarlas.

Ese bello momento en el que puedes percibir que el universo se expande dentro de ti mismo como una explosión de proporciones cósmicas.

Reconciliándose con la vida

Pero para poder llegar ahí primero te tienes que reconciliar con la vida. Con tu esencia humana. Dejar atrás el dolor y permitir que la vida te muestre lo mejor que tiene para dar. Es poner la otra mejilla.

La formula para reconciliarse con la vida es sencilla

  • Primero tienes que despertar tu capacidad emocional, agradecer, ser compasivo, empatico, vivir con alegría.
  • Tienes que estar dispuesto a ver las cosas por lo que son en lugar de lo que quieres que sean.
  • Estar dispuesto a aceptarte a ti mismo, a reconciliar lo que te ha hecho daño, a perdonar y trabajar en ti.
  • Tienes que estar comprometido a vivir la mejor versión de tu vida. A vivir tu vida como si esta de verdad te importa.

Lo que pasa después se experimenta como una sensación paradójica –contradictoria– de familiaridad-desconocida.

Es como si pudieses vivir en carne viva las palabras de TS Elliot; y llegases de nuevo al punto del cual partiste para vivir la gran aventura de tu vida; y lo conocieras por primera vez de nuevo.

Yo estoy en ese momento. Estoy experimentando mi personalidad de una forma diferente a la que la había experimentado en los últimos años. Y siento claramente como las decisiones arbitrarias que tomé, me están conduciendo fuera de mi zona de confort; como si fuesen el resultado de la atracción gravitacional de las cosas que realmente quiero en mi vida.

Mucha gente le llama a esto destino. Yo aun tengo un problema con esa palabra por que no se soltar completamente mi necesidad de tener el control.

Hoy estoy abriendo los ojos lentamente. Despertando de un sueño largo. Empiezo a darme cuenta de lo que pasa a mi alrededor. Tengo muchas cosas por hacer y mucho camino que caminar.

Es posible vivir una mejor vida. Solo tienes que decidir hacerlo. Renunciar al miedo que te tiene secuestrado y atreverte a vivir hoy. Y si entiendo que es muy fácil decirlo. Pero de verdad es más fácil hacerlo.

Te invito a que te reconcilies con la vida.

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